lunes, 9 de agosto de 2010

El erizo

Me llamo Paloma, tengo once años, vivo en París en un piso de ricos, mis padres son ricos, mi familia es rica y mi hermana y yo somos virtuosamente ricas, pero a pesar de eso, a pesar de tanta suerte y tanta riqueza, hace mucho tiempo que se que el destino final es la pecera, un mundo donde los adultos chocan como moscas contra el mismo vidrio. Pero lo que es seguro, es que a esa pecera yo no voy a ir. Es una decisión madurada, cuando acabe el curso, el día que cumpla doce años, el dieciséis de Junio, dentro de 165 días me suicidaré.
Que haya planeado mi muerte no quiere decir que me vaya a dejar morir como un vegetal. Lo importante no es lo vivido ni a qué edad se muere, sino lo que estás haciendo en ese momento.
Los héroes mueren escalando el Everest, mi Everest particular es hacer una película, una película que muestra porque la vida es absurda, la vida de los demás y la mía. Si nada tiene sentido el espíritu debe al menos afrontarlo.

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