
La luna sube al cielo,
y mira silenciosa
hacia el suelo.
El niño está tranquilo,
lo duerme con sus besos,
se le van cerrando los ojos,
pero lo despierta el viento.
El niño llora y llora,
el niño está llorando,
una estrella cae del cielo,
la luna sigue mirando.
La estrella lo acaricia,
la luna le da mimos,
el niño ya no llora,
el niño está tranquilo.
Miryam Lago Silveira